Emotivo concierto homenaje a Don José María Blanco

Antonio y Marina Jiménez presentaron el homenaje a Don José María Blanco

Este sábado fue un día muy especial para nuestra banda: tuvo lugar el emotivo homenaje a nuestro antiguo director; posiblemente el músico con más años dedicados a la música de este pueblo, pues desde que empezara sus estudios en el 45 no lo dejó hasta el año pasado, que son nada más y nada menos que 66 años dedicados a la música.

El acto comenzó con un pasacalles encabezado por la Agrupación Músico-Cultural “Julián Sanchez Maroto””, seguida de la Banda Virgen del Espino hasta la casa del homenajeado para acompañarlo hasta donde se celebraría el acto: en el pabellón multiusos.

Una vez allí, presentado por Antonio Jiménez y Marina Jiménez, empezó el concierto homenaje agradeciendo a José María su labor y relatando su extensa biografía musical al publico asistente; la cual comienza cuando él tenía nueve años y siguió los pasos de su padre en la música, cuando comenzó a dar lecciones de solfeo con el maestro Emilio Cano García-Antón y a los once debutó en Desposorios de la Virgen del Espino con la trompeta. Los presentadores nos contaron que, pasado el tiempo, el maestro le pidió que se cambiara de instrumento, que tocara el bombardino, a lo que el José María, haciendo alarde de su particular genio, lo rechazó dicendo además que abandonaba la trompeta también y que abandonaba. No tardó mucho en volver a hablar con el maestro, ya que cuando le contó a su padre lo ocurrido y tras llevarse un pescozón, lo mandó de vuelta a por el bombardino.

Luis Cordero es de los pocos integrantes que quedan en la Banda de Manzanares que fueron compañeros de José María

Y con este instrumento tocó magistralmente en las bandas de Manzanares, donde estuvo veinticinco años, Membrilla y La Solana. Destacaron también los años que pasó con su orquesta Alegría Músical en la que tocó el trombón alegrando bodas y fiestas en general. En sus últimos años como músico se dedico a tocar el trombón en la banda de música de Membrilla.

Pasada la presentación de la biografía del homenajeado, comenzó la actuación de la Asociación Músico-Cultural “Julián Sánchez-Maroto” interpretando con gran magestuosidad  Suspiros de España, Cançons de mare y Apalachian Overture.

A continuación Fidel Arroyo, leyó un sentido poema escrito en honor a José María Blanco, seguido de un emotivo vídeo de fotografías de la vida musical del maestro con sus antiguos compañeros hasta nuestros días, y muchas también con sus alumnos.

 

Después actuó la Banda Virgen del Espino, interpretando las obras Ireland of legend and lore, Concierto d´amore y dos obras del repertorio del antiguo maestro: En un mercado persa y  el pasodoble Con el alma.

Tras unos momentos se hizo entrega de una placa a la Asociación Músico-Cultural “Julián Sánchez-Maroto en agradecimiento por su actuación totalmente desinteresada, y también se otorgó una estatuilla con forma de atril y batuta a don José María Blanco, por toda su trayectoria, además Fidel Arroyo le hizo entrega de un libro suyo firmado por él mismo.

Después empezó la parte más emotiva del acto: José María Blanco dedicó unas palabras a los allí presentes y en especial a sus músicos y, cómo no, a su mujer, Fica, a la que también se le obsequió con un ramo de flores en agradecimiento a su labor en esta banda. Tras este momento de lágrimas y sentimientos a flor de piel y como sorpresa, la Banda de Música Virgen del Espino, interpretó la obra Viva el pasodoble en la que debutó, como cantante en un acto oficial y como regalo a José María y Fica, Celia Jiménez Fernández, quien dejó a todos los allí presentes con la boca abierta arrancándoles un grandísimo y caluroso aplauso al finalizar.

Pero esto no acabó aquí, como es lógico el antiguo maestro debía coger la batuta ese día y así fue, dirigiendo esta vez a las dos bandas participantes en el acto y tocando uno de los pasodobles más conocidos por los músicos de la Banda Virgen del Espino: Amparito Roca, tras el cual, la Asociación Músico-Cultural “Julián Sánchez-Maroto”, le hizo entrega a José María de un libro de la historia de la Asociación a la que perteneció durante veinticinco años.

Al finalizar el concierto, la Banda Virgen del Espino agasajó a la Asociación invitada  y a la familia del homenajeado con un pequeño ágape, un momento grato para comentar el acto y conocernos entre músicos de distintas bandas.

Una vez finalizada esta noche tan emotiva me gustaría destacar unas palabras de los músicos a José María y otras de José María a sus músicos.

 

A José María:

Atrás quedaron los malos momentos:

La dedicación, el esfuerzo, la constancia y el sacrificio, han dado paso al orgullo, al sentirme afortunado de ser músico, y a continuar luchando por ser mejor; desde el escenario, te admiro, pues todo esto, te lo debo a ti, maestro, que incansable, dabas tu tiempo a los demás, nos ofrecías tu conocimiento, tu experiencia, nos entregaste un pedacito de tu alma, muchas gracias.

A los músicos:

En todo este tiempo ha habido, como es normal, disgustos, problemas, contratiempos, altercados, etc., pero gracias a la fe y a la constancia de mis músicos, la Banda Virgen del Espino continúa y cada día mejor, quiera Dios que dure mucho, en beneficio de todos los ciudadanos de este pueblo, y del arte y la cultura, que al final es lo que importa.

José María Blanco González – Calero

 

Esperamos que todos los asistentes disfrutaran tanto de este acto como lo hicimos nosotros. Muchas gracias a todos.

1 comentario

    • membrillato en septiembre 28, 2012 a las 8:31 am
    • Responder

    Fue un magnifico homenaje, y creo que la persona se lo merecía. Nos hicisteis de pasar media noche completamente emocionados. Muchas Gracias

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