Sep 03

Con los Desposorios finaliza un intenso verano lleno de conciertos

altAt0sYKuRYpxRZeIHgtRlGSnA0IMXFwzgmY5ozWNJgDJTVerano completo de actuaciones, desde el día 6 de julio con el Concierto de Verano que la banda ofreció en la Caseta Municipal. Sólo una semana después, se desplazaba a Alicante, para participar en el II Certamen de Bandas de Torrellano (Elche). Posteriormente el 25 de julio, participaba en la procesión de Santiago y el día 2 de agosto en el Encuentro de Bandas del Pabellón Multiusos, junto a la banda de Miguelesteban, para desembocar ya en los Desposorios.

Desposorio”, viene desposar,  que es la promesa mutua que el hombre y la mujer se hacen de contraer matrimonio. Con este motivo, nuestra localidad celebra sus fiestas patronales, los Desposorios de María y José. Una joven pareja que aceptó los planes de Dios, convirtiéndose así, no sólo en los padres de Jesús, el hijo de Dios, sino de toda la Iglesia. Es posible que, en general y probablemente debido a nuestro nivel de bienestar, hoy necesitemos menos a Dios y el cristianismo en nuestra sociedad no pase por su mejor momento. Sin embargo, la devoción que sentimos por María, en nuestro caso bajo la advocación del Espino, va mucho más allá de los símbolos y las modas pasajeras. Es nuestra referencia maternal, el refugio en el que siempre esperamos consuelo, es nuestra esperanza y ejemplo del amor en estado puro.

Un año más, los Desposorios nos han permitido aparcar, en la medida de lo posible, los problemas de la vida diaria y estrechar vínculos con nuestros familiares, amigos y vecinos, con los que hemos tenido ocasión de compartir momentos entrañables, unidos por ese sentimiento común que nace del corazón, el amor a nuestra patrona, la Virgen del Espino.

altAj20trEj3Av_jGMkOqixNgV7bNAmwiYQU2QQc-mjkzHfEn este marco de fiesta y alegría, sólo hay una cosa que puede atemperar nuestros sentimientos y llenar de gozo nuestro corazón como lo hace María. No es otra cosa que la música, que afortunadamente ha vuelto a estar presente en nuestras vidas, de manera intensa en estas fiestas. Nuestra banda ha participado en las celebraciones tanto religiosas como civiles de estos días.

Comenzamos el pasado día 14 de agosto, en la que en una cálida tarde de verano, nuestra banda que lleva el nombre de nuestra patrona, participó en la bajada de la Virgen, desde su ermita en el Cerro del Espino hasta la Parroquia de Santiago el Mayor. Como marca la tradición, nos citamos sobre las 20:00 horas frente al Ayuntamiento, junto a las Autoridades civiles, miembros de la Cofradía, Reina y Damas, Alabarderos y Asociación Musical Maestro Emilio Cano, para caminar en pasacalles y recoger a los Cumplidores de este año, la familia Pardilla Sánchez-Elipe. A continuación y ya desde la puerta sur de la parroquia, donde se sumó el Clero a la comitiva, acompañamos a San José, que se había dispuesto para ir a recoger a la que pronto sería su esposa. En esta ocasión nuestra banda iba cerrando la comitiva.

 

Así llegamos al cerro,

donde se encuentra la Ermita,

ya repican las campanas,

siempre fieles a la cita.

 

De manos de sus padrinos,

y entre gran expectación,

sale a la puerta la novia,

con lágrimas de emoción.

 

Aquí está nuestra madre,

es la elegida por Dios,

concebida sin pecado,

dará al mundo un Salvador.

 

Va bajando por la rampa,

siempre de cara a su gente,

entre vítores y aplausos,

San José espera paciente.

 

La carroza con su palio,

se encuentra a los pies del cerro,

el pueblo quiere a su Virgen,

con sentimiento sincero.

 

Hay que subir a la novia,

hay que subirla hasta el cielo,

a esa carroza dorada,

adornada con esmero.

Va aumentando la emoción,

hasta se ha parado el tiempo,

San José observa tranquilo,

también se ha quedado quieto.

 

Ya ha subido a  su carroza,

enloquecen las campanas,

los novios miran callados,

la gente aplaude con ganas.

 

Se escuchan algunos vítores,

y a la Virgen llaman “guapa”,

fervor en estado puro,

es el pueblo el que la aclama.

 

Ordenados como antes,

desandamos el camino,

pero viene con nosotros,

nuestra Virgen del Espino.

 

Caminamos más despacio,

alargamos el momento,

queremos ver a esa novia,

con ese rostro tan bello.

 

Con ese manto bordado

a mano con mucho esmero,

para vestir a una Virgen

venerada por su pueblo.

Así llegamos andando,

desde el cerro hasta la Iglesia,

que habrá de acoger la boda,

de esta joven pareja.

 

Ya hemos llegado a la puerta,

San José entra el primero,

vuelve a esperar a la novia,

como ya hiciera en el cerro.

 

La novia viene detrás,

vemos sonriente el rostro,

esta aquí para quedarse

unos días con nosotros.

 

Lo que siente un membrillato,

por su Virgen del Espino,

tú sólo podrás saberlo,

si eres de aquí hijo o vecino.

 

Soy testigo de excepción,

como hijo de esta villa,

del sentimiento que une,

a mi pueblo  de Membrilla.

 

A los novios les dedico,

este poema sincero,

que de las fiestas relata,

solamente el día primero.

 

Con estos torpes versos, hechos ya hace algunos años más con el corazón que con la cabeza y que forman parte de un poema más extenso, que el que suscribe promete revisar convenientemente, nos podemos hacer una idea de lo que significa para un membrillato la bajada de su Virgen. A nuestra banda, en esta ocasión le tocó cerrar la comitiva, algo que deslució un poco su actuación, ya que los vecinos del pueblo se iban colocando detrás de la imagen y, a veces, nos atropellaban con su fervor, en el sentido más literal de la palabra.

_MG_9721Durante el recorrido, la banda echó mano de algunas de sus marchas más modernas como “Aires de Triana o Concha” y de otras más antiguas como “Costalero, El Evangelista, Encarnación Coronada, Esperanza Marinera, Madre Hiniesta”…

Después de la procesión el tradicional agasajo en el Pabellón Multiusos de los paseos del Espino, donde tras el agasajo que nos ofrecieron los cumplidores, la banda interpretó el pasodoble “César Jiménez”.

Los días siguientes, el tradicional novenario, desde el viernes 15 al sábado 23, que este año le ha correspondido al joven sacerdote hijo de la villa, D. Pedro Jiménez Arias, que día tras día nos fue desgranando el papel de María, como “Reina de nuestros corazones, madre de la alegría, modelo de mujer, portadora de Cristo, madre de Dios y madre nuestra, madre del buen consejo e ideal de santidad, madre de la fe, madre de la esperanza y modelo de caridad”, para rematar el domingo día 24 en los Desposorios: María, esposa de José y modelo de matrimonio cristiano. Los que hayáis tenido ocasión de participar en el novenario o parte del él, creo que estaréis de acuerdo en que nuestro paisano Pedro nos ha hecho una descripción del papel de María, como modelo de amor universal, que si hubiese que resumirlo en una sola palabra, yo lo resumiría como “entrañable”. Aprovecho la ocasión para dar las gracias y felicitar a Pedro, porque su juventud no le ha impedido llegar al corazón de sus paisanos. Enhorabuena de todo corazón.

altAsnLr51bBg7SPn5MqVba3jBj72EYHLRSTkgmsTIwGN7tY antes de meternos de lleno en los Desposorios, la banda tenía un compromiso que cumplir el domingo día 17 en San Carlos de Valle, donde ofreció a los vecinos del pueblo, que se encontraban celebrando su Semana Cultural en honor de Santa Elena, un concierto de copla. En un marco incomparable como es la Plaza Mayor de San Carlos del Valle, nuestra Banda de Música se dio cita al caer la noche.

Bajo la atenta mirada de su imponente Iglesia del Cristo del Valle Agustín Jiménez y Celia Jiménez deleitaron al publico presente, compuesto en partes iguales de Membrillatos y Cristeños, con un gran repertorio. Una abarrotada plaza vibro con coplas como María de la O, No te vayas de Navarra, Madrecita Maria del Carmen o Capote de grana y oro entre otras hasta cerca de la media noche.

Con el deber cumplido y habiendo dejado un buen sabor de boca en el público asistente los componentes de la banda pudieron disfrutar de unas horas de las fiestas de la localidad antes de concentrarse en la preparación de los Desposorios de Membrilla.

Pero antes de celebrar los Desposorios el domingo, las fiestas civiles daban su pistoletazo de salida el jueves día 21, sobre las 19:00 horas en la Plaza Grande, donde participamos vestidos con la camiseta roja de la charanga, animando a los más pequeños, junto a un grupo de animación vestidos de piratas, primero en la plaza y desfilando después en pasacalles hasta el Pabellón Multiusos de los Paseos del Espino. A continuación, la charanga ya fuera de los actos oficiales, hizo lo propio, charanguear hasta que al final el grupo de los más fiesteros animó el paso de la comitiva, compuesto por la Reina, Damas y acompañantes que se dirigían a la Caseta Municipal, donde tuvo lugar la tradicional Cena de Desposorios.

WP_20140821_003No estuvimos solos, también se quedaron de charanga algunos miembros de la AMMEC, con los que mantuvimos algunos contactos informales, alguno de nuestros miembros tocó alguna pieza con ellos y al contrario. Es cierto que esto debería ser algo normal, si no fuera por las viejas rencillas que aún anidan en los corazones de algunos de los que un día formaron parte de la misma banda y quién no soy quién para valorar, pero no es menos cierto que no se le puede pedir a las nuevas generaciones que hereden las rencillas de los que les preceden. En opinión del que suscribe, la música es un instrumento tan bello que nunca debe servir para separar a las personas, sino para unirlas. Claro, para eso tiene que haber buena voluntad por parte de todos, ser humildes y hacer de los pequeños gestos la tónica general de convivencia.

 La banda debía descansar ya hasta la procesión del domingo, pero el grupo de los más fiesteros, “Juventud, divino tesoro” (ahora me dio yo cuenta), decidieron volver el viernes al medio día otra vez con la charanga y visitar a los cumplidores de las fiestas que estaban tomando el aperitivo y algunos bares de la localidad. Es lo que procede cuando se está de fiesta.

altAiJ6fBWnk9OjkCPfgcr9HVKrjAl2IrWwpA0t55A3ZqP9Casi sin darnos cuenta y a pesar de dormir poco, pronto nos vimos en el domingo. A las 20:00 horas estaba prevista la procesión. Como es costumbre una media hora antes y desde el Ayuntamiento realizamos el pasacalle, para recoger de nuevo a los cumplidores y llevarlos hasta la Iglesia, donde daría comienzo la procesión por las calles del pueblo. En esta ocasión a nuestra banda le correspondía ir abriendo camino delante de San José, cosa que hicimos de buen grado y con poco frío. La primera parte de la procesión pasamos un poco de calor, pero nada que no sea lo normal de estas fechas. Al menos los músicos vamos con camisa de manga corta, lo que hace que el recorrido sea un poco más llevadero. Nunca he terminado de entender esa costumbre de vestir a los hombres con traje y corbata, con el pretexto de que van mucho mejor, mientras el protocolo permite a las mujeres lucir vestidos menos calurosos, algo que me parece bien. Si se trata de hacer un poco de sacrificio, todo aquel que en Desposorios usa el traje y la corbata, desde luego que lo hace.

Anécdotas aparte, la procesión del domingo transcurrió con normalidad, finalizando en principio frente al Ayuntamiento, donde se realizó el tradicional ofrecimiento, y los vecinos del pueblo, con la generosidad que nos caracteriza hicimos nuestro donativo, que simboliza el regalo que se ofrece a los novios por su enlace. Una vez terminado el mismo, recorrimos de nuevo en procesión el pequeño trayecto que une el Ayuntamiento con la Parroquia. Allí, en la puerta del templo, se produjo un emotivo encuentro entre los recién casados, interpretando nuestra banda la marcha “Encarnación Coronada”, del maestro Abel Moreno,  durante la cual algunos miembros de la banda y  parte del público asistente, cantamos la primera parte del Ave María, para a continuación tocar el Himno de la Virgen del Espino. Sin duda, un momento que quedó grabado en los corazones de los membrillatos y de todos aquellos que estos días deciden acompañarnos.

WP_20140825_002Para finalizar con los actos religiosos, el lunes por la mañana volvimos a ir por los cumplidores para llevarlos de nuevo a la Iglesia, donde a las 11:30 tenía lugar la Misa Solemne, oficiada en esta ocasión por otro sacerdote natural de la villa, D. Rubén Villalta Martín de la Leona, quién hizo bueno el refrán “En tiempo de melones, cortos los sermones” o bien aquel chascarrillo que he aprendido estos Desposorios y que me reservo comentar quién me lo enseñó, que dice que las homilías tienen que ser como las minifaldas, cortas y que enseñen”. Sin duda se cumplieron los pronósticos. A continuación, volvimos a llevar a San José y a la Virgen hasta su ermita. De nuevo nos tocó acompañar a la Virgen en procesión. En esta ocasión las Junta Directiva había introducido algún cambio y los fieles que decidieron acompañar a su patrona lo hicieron detrás de la banda de música, lo que permitió a la misma poder interpretar su música sin ser atropellados. Damos las gracias a la Junta Directiva de la Cofradía, por poner los medios para que la procesión fuese más lucida.

WP_20140825_003Para rematar las fiestas, la banda tenía que tocar en el Festival Benéfico Taurino del lunes por la tarde, citándonos directamente en la plaza de toros sobre las 18:00 horas. En esta ocasión, no hubo problemas con el aforo de la plaza, que albergó con solvencia a todos los asistentes. La corrida fue entretenida, con los matadores José Pedro Prados “El Fundi”, Luis Miguel Encabo y el joven Leo Valadez, que lidiaron dos reses cada uno de la ganadería Juan Saniger, las cuales revolcaron en sendas actuaciones al más joven de los tres matadores, que no tuvo reparos en arrimarse a los toros de manera decidida, siendo premiado con las dos orejas y el rabo en su segundo toro y sexto de la tarde.

altAh2A5St_7lgEPW5Ev-0sWlrWXGJfw2y4Nsww9wuClUtELa banda comenzó amenizando el paseíllo con el pasodoble “Paquito el Chocolatero” amenizó las faenas con algunos de los más conocidos pasodobles, para terminar con el público entregado en el albero bailando a ritmo de charanga.

Damos las gracias a todos músicos por su entrega y a aquellos que colaboran en hacer posible que la música nos haga pasar a todos buenos momentos. No puedo finalizar este artículo sin hacer una mención especial a la Junta Directiva de la banda por su entrega y especialmente a nuestros directores Jesús y Pablo por su buen hacer, siempre con la alegría de que la música nos siga llenando el corazón como lo hace nuestra querida patrona, la Virgen del Espino.

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