La Unión Musical de Torrellano y la Banda de Música Virgen del Espino, protagonistas del Encuentro de Primavera

Ary7szRS3lXNM8m0UjVJ9sfBYwpb9qTn7uIAkZOyTKza   En 12 de julio de 2014 se celebraba en Torrellano, pedanía de la localidad de Elche (Alicante), un encuentro entre las bandas “Unión Musical de Torrellano”, cuyo flautista es nuestro paisano y compañero Manuel García, la de la también pedanía de Elche L’Altet “Banda Societat Musical L’Altet” y nuestra Banda de Música Virgen del Espino. Tanto la velada del concierto, en la que compartimos escenario con otros músicos, como el resto de la aventura, dejaron bellos recuerdos en nuestra memoria y el compromiso de la Unión Musical de Torrellano de visitar nuestra localidad, lo que tuvo lugar el pasado sábado, día 25 de abril de 2015 (San Marcos), en el Pabellón Multiusos del Espino.

   Abrió el concierto la banda visitante en torno a las 21:15 horas, dirigida por por Francisco A. Soler Compañ, con el pasodoble “Juanito el Jarry” del compositor murciano Ignacio Sánchez Navarro, continuando con “Ammerland”, del compositor holandés Jacob de Haan. Una bonita composición dedicada a esta encantadora región de la Baja Sajonia (Alemania), con su lago Zwischenahner, el colorido de sus campos de flores amarillas y sus exuberantes prados. Su actuación llegaba al ecuador con el tema “Gulliver’s Travels” del belga, educador musical, director de orquesta, compositor y arreglista Bert Appermont. A continuación la imaginería musical en su máxima expresión, “Ireland: From legend and Lore”, del compositor Robert W. Smith, un repaso por los hechos legendarios de la historia de Irlanda y su folclore, para finalizar con una marxa cristiana “Jéssica” del compositor alicantino José Rafael Pascual Vilaplana, de las fiestas de moros y cristianos de Muro (Alicante), su ciudad natal.

AoU3gOn5weaNDKaI71OcH5TAkU5g14wSkDjuO4sSzvxd   Tras un breve intermedio, la banda local subía al escenario, bajo la dirección de Jesús Herrera Jiménez, abriendo su actuación con otra extraordinaria pieza del compositor holandés Jacob de Haan, “Ross Roy”, que es la monumental villa de finales del siglo XIX en St. Peters Lutheran College, fundado en 1945. Jacob de Haan ve el Ross Roy como una metáfora de los años pasados en la escuela, un monumento en el tiempo, donde se forma la personalidad de uno. Después, una zarzuela, cuya música compuso el maestro alicantino Ruperto Chapí y que fue estrenada en el teatro Eslava de Madrid, el 16 de noviembre de 1896. Recrea un día antes de la huida de España del rey José Bonaparte y la historia de amor entre Gaspar, hijo de un noble caído en desgracia por ser fiel a los Borbones, y Luz, su amada, huérfana que está a cargo de un tío que quiere apoderarse de su dote para lo cual la quiere meter a monja, no sin antes haber conseguido que Gaspar sea obligado a ingresar en el ejército. En tercer lugar, la banda cambió de tercio para interpretar una fantasía para banda “Oregón”, la pieza que catapultó a Jacob de Haan a la fama internacional. Oregón cuenta la historia de uno de los estados del oeste, del norte de los Estados Unidos. Invita al espectador a viajar en tren en el Ferrocarril del Pacífico Norte, imaginándose el fascinante paisaje de Oregón, con sus indios, vaqueros y buscadores de oro. La banda finalizó su actuación con el pasodoble “Agüero”, del compositor español, director de orquesta y clarinetista, nacido en Cariñena (Zaragoza), el 14 de diciembre de 1878, José Cristino Franco Ribate. Es uno de los temas que contiene el CD que esta banda ha grabado y está a punto de ver la luz.

   Como marca la costumbre en cualquier encuentro de bandas, las dos bandas llenaron el escenario interpretando el pasodoble “Camino de Rosas”, como broche final, otra obra de José Cristino Franco Ribate.

   Una gran velada, en la que una vez más, la música brilló a un gran nivel por parte de las dos bandas y que lamentamos que no pudiesen disfrutar más personas en directo, quizás por el día que era (San Marcos), porque nos hemos acomodado al hecho de que el concierto se retransmite después por la televisión local, o porque una localidad como Membrilla que tiene en su haber cinco bandas de música ha saturado al público, algo que aún me cuesta creer.

   Una vez finalizado el acto, las bandas pudimos compartir un bocadillo, un refresco y cambiar impresiones, aunque como siempre nos dejó sabor a poco. Enhorabuena a todos por su esfuerzo y dedicación y por hacer de la música un medio para el disfrute de muchas personas, los que están vinculados a este bello arte de manera profesional y tienen la oportunidad de poner su talento al servicio de los demás y el grueso del pelotón, para los que la música es su hobby. Gracias, una vez más, a la banda de Torrellano por venir a nuestra localidad para ofrecernos su buen hacer y, cómo no, a ese público incondicional que sigue estando ahí en cada actuación.

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